Relato "Un café y un polvo". Parte 3 (Capítulo 10)

jueves, 26 de noviembre de 2015
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PARTE 3. POR PROBAR... TAMPOCO PASA NADA ¿NO?
CAPÍTULO 10. ENTRE EL DESEO Y LA CRISPACIÓN, ENTRE LOS ACTOS Y EL GESTO, CAE LA SOMBRA.
 
ALBA
-¿Y ahora que te pasa? - dije mirando como se apartaba de mí.
Movió la cabeza hacia los lados.
-No debería haber hecho esto... ¿Qué he hecho? No puede ser verdad...- se trababa al hablar y le temblaba la voz.- Me... yo... He decepcionado a todo el mundo... Yo no soy así.
-¿Que has hecho qué? ¿Pero de qué mierda estás hablando? Hemos follado. Te has corrido, me he corrido y nos lo hemos pasado bien. Punto. - Esta tía me estaba volviendo loca.
-¡No todo es correrse en esta vida Alba! -me gritaba mientras las lágrimas caían de sus ojos - Tú no entiendes nada, no entiendes nada, para ti nadie tiene importancia, solo piensas en ti. ¡Pero yo no soy así! ¡Y gracias a esto he decepcionado a toda mi gente! - lloraba, y la voz quedaba ahogada por los sollozos. No sé como no le di otro puñetazo, quizás por esas lágrimas infundadas. Después de este pedazo de polvo, ¿me venía con esas estupideces?
-No digas gilipolleces niña. Voy a calentar la lasaña. A tu derecha tienes el baño, entra y límpiate. - le dije por no liarme a guantazos con ella.
-No.- se apartó de mí.- ¿Ves Alba? A esto me refiero, a ti te da igual todo. Estoy llorando y tú piensas en la maldita lasaña. Ya has conseguido que la virgen, tonta e inocente se corra. Espero que estés contenta.- Se dirigió hacia su bolso.- Llévame a la oficina por favor. Al fin y al cabo todo esto es mi culpa, por ser una tonta y una mojigata, como tú me llamas.
Algo dentro de mí me dio un vuelco. No sabía lo que era eso, nunca lo había experimentado tras un orgasmo tan tremendo como el que tuve hace unos segundos. El verla llorar, el decirme esas cosas, me dolieron ¿Me dolieron? ¿Y por qué me tenía que doler a mí? Me entró sentimiento el verla como estaba, la veía indefensa, derrotada, agotada y miedosa.
-Venga, límpiate, comemos y lo hablamos - le dije tiernamente tomándole la barbilla y besándola ligeramente en los labios, se apartó rápidamente, cosa que me molestó y me hizo sentir mal.
-Alba, ¿Tú no escuchas verdad? Yo no soy Carmen, así que no me trates como a una más te lo pido por favor, no quiero tu compasión.
-Joderrr, no me cabrees más ehhh.
-Solo sabes reaccionar así… Estoy cansada Alba, ya estoy rodeada suficientemente de gente que espera algo de mí, no pienso meter más personas así en mi vida.
-Estás flipada de verdad - le dije mientras me dirigía al baño a limpiar la humedad que tenía entre las piernas que ya me estaba molestando - Haz lo que te salga del coño. Si quieres te quedas a comer y hablamos, o si quieres te vas y te rallas con toda esa mierda que estás diciendo. - Me miró fijamente.
-Está bien.- pensé que lo había conseguido y que comería conmigo, pero me equivoqué, murmuró un hasta luego y se dirigió a la puerta, abrió y salió de mi casa.
Enseguida la oí llorar al otro lado de la puerta.
-¿Mateo?- se quedó callada unos segundos.- ¿Puedes venir a buscarme? Estoy en… - de nuevo un silencio, no oía más. La idea de que el gilipollas de su novio se la llevara me hizo salir a la calle a buscarla. Estaba a unos metros de distancia, avancé rápidamente. - Es la calle...- le arrebaté el móvil y colgué.- ¿Qué estás haciendo?
-¿Para qué coño llamas al gilipollas ese?
-Para que me venga a buscar, ¿Y a ti qué te importa?
-Me importa porque es un gilipollas. Te llevo yo pero antes vamos a comer que tengo hambre.
-No le conoces, así que no puedes juzgarle. Y tampoco es más gilipollas que tú. ¿Siempre te sales con la tuya verdad? Tus padres debían consentírtelo todo cuando fuiste pequeña y ahora te has acostumbrado a que los demás besen por dónde pisa la preciosa Alba, y si no haces lo que dice te llevas un puñetazo.
-Mira Martina, mis padres no me han dado una mierda, al contrario, se han encargado de joderme la vida ¿te enteras? - le grité con toda la rabia contenida - Y todos los hombres son gilipollas, todos. - Se me llenaron los ojos de lágrimas mientras me dirigía de nuevo a mi casa dándole la espalda - Hazme el favor de entrar.
Oí pasos a mi espalda, pero no me giré. Sabía que me seguía. Mientras preparaba la maldita lasaña notaba sus ojos fijos en mí, pero no quería mirarla, en parte me sentía jodida por haber llorado delante de ella, hacía tiempo que no lloraba delante de alguien. El móvil de Martina vibró sobre la encimera, “Mateo”. Colgué directamente, me daba igual que el gilipollas llamara.
-¿Estás bien? - la escuché decir a mi espalda.
-Sí, muy bien - puse a calentar la lasaña en el horno.
-¿Sabes? Quizá seas tú la jefa de marketing más impresionante de la empresa de mi padre, y pienses que soy una estúpida. Pero desde luego si he aprendido algo de pequeña es a saber cuando la gente me está mintiendo.
-Déjalo estar, ¿vale? Vamos a comer tranquilas.
-¿Me hablas de Lucía?- ¿esta chica no se cansaba nunca? Me tenía harta y aún así la seguía aguantando y además deseaba hacerlo. No sabía de ese lado masoquista que podía llegar a tener oculto.
-Es mi hermana. - No quería más discusiones.
-Ya, pero parece que ella te adora. Y para ti es como si fuera un estorbo.
-Es un grano en el culo. - dije sin tan siquiera inmutarme - ¿Quieres una birra?
-Prefiero agua, gracias. - en mis labios se dibujó una leve sonrisa al escuchar y asentí.
Se hizo una especie de silencio que no me desagradaba del todo, momento que aproveché para mirar como iba la lasaña en el horno. Su aliento me acarició el cuello.
-Alba...- instantáneamente me giré - ¿Qué es lo que te gusta de mi compañía?
“¿A qué coño se refería con esa pregunta? joder” Esta niña me ponía nerviosa cada vez que abría su puta boca.
-Pues la verdad es que me sacas de quicio - le sonreí aún sabiendo que contestaba la verdad.
-Ya me he fijado en que te pongo nerviosa, pero aún así buscas mi compañía… ¿Por qué?- esbozó una brevísima y fugaz sonrisa y volvió a ponerse seria.
-Será mi lado maso que aflora cada vez que te veo.
-Entiendo.- dijo mientras se separaba de mí y sonriendo burlonamente.
-Ya está lista la comida - dije girándome un poco para coger bien el recipiente y no quemarme. Pero con toda la intención del mundo de ponerle el culo bien a la vista. Me encantaba provocarla.
-Voy un segundo al baño, me molesta estar húmeda… por lo de antes.- sentí como una caricia de su mano me recorría el coño y me levanté rápidamente cayendo la lasaña al suelo.- Tú deberías secarte de nuevo.-dijo mientras desaparecía por la puerta de la cocina, riéndose.
-Joder, coño. La lasaña a la mierda - blasfemé un buen rato contra la lasaña mientras sacudía mis manos ya que me las había quemado con ella.
-¿Te has quemado?- levanté la vista, estaba apoyada en el marco de la puerta, menuda velocidad tenía la mojigata. La miré con cara de pocos amigos.
-¿Tú qué crees?
-Déjame ver anda. - dijo mientras se acercaba y me agarraba las manos para mirarlas.
-Deja, no es nada - las aparté de inmediato
-Alba, deja de ser tan cabezona ¿vale? ¿Tienes pasta de dientes en el baño?- no me dió tiempo a contestarle, ella ya estaba saliendo de nuevo, y no tardó ni dos minutos en volver con el tubo de pasta de dientes en la mano.- Evita las ampollas.- dijo alegremente cogiendo mis manos entre las suyas y extendiendo por las partes que parecía que me había quemado. Cuando prácticamente me había llenado ya las manos de pasta, me sonrió.- ¿Ves? Como nueva. Siéntate, yo recojo este desastre.- comentó riendo.
-Eres la polla - le cogí el rostro con las dos manos para embadurnarle la cara con el medio bote de pasta que me había puesto.
-Ehh… eso no vale.- dijo mientras seguía riendo y se manchaba la mano del tomate de la lasaña para pasármela por la cara.
-¡Qué hija de puta! - no pude hacer otra cosa que reír, con ella no podía estar mucho tiempo cabreada. El motivo no lo sabía, pero era así.
Fui a mancharla de nuevo y al pisar sobre el tomate que estaba por todo el suelo, me caí manchándome las piernas con la lasaña. Ella se reía mientras me miraba la cara de cabreo que debía tener.
-¡¡¡Alba pareces un crío en su primera comida!!! Deja que te ayude.- me tendió una mano mientras no paraba de reírse, se la agarré y en vez de utilizarla para levantarme tiré de ella para que cayese conmigo.
Su cuerpo chocó contra el mío, no podía parar de reírme yo tampoco.
-Perdón, me he resbalado. - le dije entre risas.
-Mentira, lo has hecho aposta.- su cuerpo estaba encima de mí y notaba su calor y su respiración, junto con toda la vida que liberaba su risa.
Nuestras miradas se cruzaron y pareció que el tiempo se parara en ese instante. No nos movimos, ni hablamos. Fue completamente extraño pues juraría que escuché el latir de nuestros corazones. Otra vez volvía a sentir esa electricidad por mi cuerpo, esa sensación tan extraña que nunca había sentido antes y volvió a ser con ella, con el roce de su piel. “¡¡No, no puede ser!! no puede ser que me esté ...….” Me intenté separar de ella y levantarme lo más rápido que pude, dejándola a ella de rodillas en el suelo.
-Venga niña, levanta de ahí. ¿Te gusta la pizza?
Soy muy cabezona, y esa tarde quería comer con la niñata y terminé comiendo con ella aunque al decir verdad no sé qué quería hacer con la niña realmente. Mi cabeza no paraba de darme vueltas con todo lo sucedido.
Me vestí de traje para la posterior reunión que tenía esa tarde y me la llevé a una pizzería que se encontraba no muy lejos de la oficina. Ponían unas pizzas excelentes y una lasaña de puta madre, pero con todo lo ocurrido aborrecería la lasaña durante meses, estaba segura de ello, o no...
Durante toda la comida estuvimos muy tensas, casi ni me miró mientras que yo no dejaba de hacerlo, y no cruzamos ni media palabra. Yo intentaba sacar alguna conversación para distender el ambiente, aunque el tema fuera banal, pero ella siempre me respondía con monosílabos o me contestaba con gestos de cabeza, me pareció que estaba tan avergonzada que ni podía articular palabra. No quería sacarle el tema porque estaba segura que se me pondría a llorar como una magdalena en medio del restaurante.
Pretendía consolarla de alguna manera pero ni tan siquiera me dejó cogerle la mano para acariciársela.
A mí se me hizo un nudo en la garganta y otro en el estómago, y para colmo mi cabeza no dejaba de darme la coña con todo lo acontecido en mi casa.
El almuerzo me estaba resultando incomodísimo, no sabiendo cómo actuar ante ella. Mi cuerpo era irremediablemente atraído por el suyo, deseaba su roce, sus caricias, su tacto. Mi corazón bombeaba de una manera antinatural estando junto a ella que hasta me dolía el pecho, pero por el contrario quería sentir ese dolor, esa palpitación desmesurada. Pero a quien yo siempre le hacía caso que era a mi cabeza y a mi coño, ambas partes estaban contrapuestas. Mi coño babeaba solo al verla, palpitaba para ser rozado y poseído por ella; pero mi cabeza era otro cantar, era una batalla a muerte con cañones de uno y otro bando, que no me dejaba ni de pensar con serenidad. Por un lado, era verla y mi deseo por tirármela se volvía hasta enfermizo, tenía un aspecto tan increíblemente follable que no podía pensar en otra cosa; en contraposición, en pequeños momentos de lucidez mental veía que todo ese deseo malsano, esa electricidad de 1.000 voltios que me producía su contacto con mi piel, todas esas sensaciones tan potentes que nunca llegué a imaginar que pudiera sentir, no eran normal sentirlos en un polvo rápido ni en un breve roce de nuestra piel; eso era por algo más, por algo que odio, por algo que nunca he dejado que pasara, por algo de lo cual siempre he huído. No quiero parecerme a mi familia, no quiero llegar a ser como mis padres que son unos mierdas. Bueno… mi padre es el mierda, mi madre es solo gilipollas. No quiero que me ciegue y ser la típica marioneta que mueven a su antojo. Bastante he luchado yo por no caer en esto, para que ahora me venga esta mojigata, virgen, pija, que siempre me saca de mis casillas y que para colmo es la hija del jefe, y me destroce la vida. No, no quiero volver a verla.

MARTINA Los trozos de jamón de la pizza me resultaban increíblemente hipnotizantes, me concentraba en ellos como si mi vida dependiera de ello. No podía mirar a Alba, estaba demasiado agobiada. Sentía demasiadas cosas con ella que con Mateo apenas experimentaba, y aunque no sabía mucho de aquellas cosas estaba segura de que debía ser al revés. Con quien debería sentir esos deseos irremediables de tenerle cerca, era con mi pareja. Pero no sucedía eso, lo sentía con aquella chica bipolar que me estaba volviendo realmente loca. Además, Alba era una mujer, era algo que mi familia jamás había aprobado, y yo… yo creo que me había convencido de que aquello no era...¿natural? Sin embargo, mi cuerpo y mi corazón decían lo contrario… ¡Martina por favor, no digas gilipolleces! me regañé a mí misma por pensar que podía estar enamorándome de aquella loca con problemas de ira. 
La comida sucedió lentamente, se me hizo eternamente larga. La ropa que me había dejado Alba me hacía sentir diferente, mi estilo no era una camiseta blanca ceñida al cuerpo y unos pitillos oscuros, pero dado que mi ropa se había manchado de tomate no había tenido otro remedio. No dejaba de darle vueltas a todo lo ocurrido, masticaba como si la pizza fuera de cartón. Mi cabeza volvía a estar confundida, aquella chica tenía el poder de que mi cabeza fuera a mil por hora, no estaba acostumbrada, yo siempre lo había tenido todo bajo control. Sabía como quería mi vida, lo tenía claro. Y no era así.
Cuando salimos nos despedimos como dos conocidas que saben que no van a verse en mucho tiempo pero se dicen de quedar una y mil veces. Ya sabéis, lo típico. “Hay que quedar de nuevo”, “Esto ha estado bien, hay que repetirlo…” mentiras humanas.
Me llevó a la oficina y la vi marchar hacia su despacho moviendo su increíble cuerpo mientras a mí me embargaba una sensación de…¿Soledad? No estaba segura… no supe identificarla. Mientras iba en mi coche hacia casa me aseguré y me convencí cientos de veces de que aquello era lo mejor. Bueno… me convencí en el camino a casa, y aquella noche… y los siguientes treinta y siete días.


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Buzzys
Arwenundomiel

Mi pequeño

martes, 24 de noviembre de 2015


Hoy hace ya un año que murió mi pequeño, mi perrito, y espero encontrarme con él cuando me muera, sea lo que sea lo que haya después de la muerte.

A pesar de saber que hace un año que no está, no soporto su ausencia, se me hace raro despertar y ver que no está, estar bien o mal y ver que no me acompaña (sobre todo cuando estoy mal), que no viene a darme sus mimos y secar mis lágrimas. Desde hace un año, hay un perrito menos en este planeta, pero hay una estrella que brilla cada noche con más fuerza en el cielo.

Hay quien dice que nadie muere del todo si su recuerdo queda vivo tras su marcha, y sigue vivo en mi y seguirá conmigo hasta el fin de mis días, porque aún recuerdo cuando lo vi tan chico e indefenso y como me miraban sus ojitos oscuros.

La última noche antes de salir de mi vida, durmió conmigo, te acurrucaste en mí y no te moviste en toda la noche. Cuando sonó mi despertador, se levantó y me lamió la cara enterita, no sabía si enfadarme con él o comérmelo a besos. Cuando volví del instituto me dijeron que lo habían sacrificado, se me encogió el corazón, era y es una parte esencial de mi vida.

Mi pequeño gran amigo, aunque te hayas ido nunca te olvidaré, ni de todo lo que hicimos juntos, te quiero gordo.

NOTA A TODO AQUEL QUE TENGA MASCOTA: Cuidarlos, porque esas mascotas se convierten en amigos y dan por nosotros grandes cosas, y nosotros hay momentos que no lo valoramos, como cuando nos buscan y creemos que lo nuestro es más importante que lo que ellos quieran y yo aprendí que tienen sentimientos. De verdad, valorar la suerte que tenéis de que sigan con vosotros porque por desgracia un día dejarán de estarlo.

Escrito por @srtadesquiciada

Relato: "Celos" Capítulo 2

lunes, 23 de noviembre de 2015
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CAPÍTULO 2

El viernes me levanté de muy buen humor, le dije a mi madre que yo haría la cena. Fuimos a comprar lo necesario para mi comida mexicana. Las horas pasaban demasiado lentas, sabía que Carlos estaba trabajando pero le mandé un whatsapp:

Marian: ¿Preparado para mis burritos? Por cierto, ¿te gusta el picante?
Carlos: Estoy listo para ir al hospital (emoticono carita con lengua fuera). Es broma, sí me gusta pero no te pases.
Marian: ¡¡¡Al hospital!!!, jaja que gracioso. No me pasaré. ¿Qué haces?
Carlos: Trabajar. Mi jefa está muy encima de mí por un proyecto nuevo, ¿y tú?

"¿Jefa?, tiene una jefa" Sin más tuve un ataque de celos. Solo imaginar que ella podía tan solo rozarlo me consumía. Él era mío y esa perra no podía ni dirigirle la palabra, no quería ni que lo mirase, se lo tenía que decir a Carlos, que era mejor que tuviera a un hombre como jefe. Así que cogí el móvil y escribí:

Marian: Estoy haciendo un poco de zapping. Oye, si te molesta tu jefa, no sé... Cambia de trabajo.
Marian: Las acosadoras son peligrosas (emoticono carita con lengua fuera).

Creí que era una manera de decírselo sutilmente, como si fuera una broma. Mi teléfono sonó a los diez minutos.

Carlos: ¿Acosadora dices? Si la pobre está apunto de jubilarse... Además, a mí me van más jóvenes (emoticono carita sonriente). Bueno, nos vemos esta noche.

Más jóvenes dijo. Lo había dicho por mí, estaba claro. El resto de la tarde la pasé como tonta sonriendo y preparando mis burritos.
Sobre las nueve de la noche llamaron a la puerta y Sergio dijo que abría él. Yo le había contado lo guapo que era Carlos y él quería comprobarlo antes que nadie. Cuando mi hermano abrió yo estaba detrás de él.

- Hola, soy Sergio - dijo mi hermano estrechando la mano de Carlos.
- Hola, soy...
- Carlos. Me lo ha dicho mi hermana. 

Yo sonreía como una tonta viendo la vergüenza que tenía Carlos cuando vio a mi hermano, se puso colorado. Me saludó con un beso en la mejilla y me dijo al oído que era cierto que mi hermano era muy masculino.

- Ven - dije guiándole de la mano - Te presentaré a mis padres.
- Mi madre Rosa y mi padre Alfredo.
- Un placer señora - dijo acercándose a mi madre y dándole dos besos.

Mi madre le pidió que la llamara de tú y mi padre admiró el vino y le propuso abrirlo. Sirvieron copas para todos y no sé como los tres hombres acabaron hablando de fútbol.
Cuando empezamos a cenar todos me dijeron lo buena que estaba la cena, salvo mi hermano que empezó a bromear diciendo que estaba horrible y que seguro que teníamos que ir todos al hospital. Yo me reía porque no me importaba lo que decía, estaba sentada al lado de Carlos y el resto me daba igual.

- Sergio, ¿qué edad tienes? - preguntó Carlos en un momento de la velada.
- Veintiocho y sigo con mamá y papá, lo sé - dijo él sonrojándose - Mi última relación no salió bien y mis padres me volvieron a acoger en casa.
- Sé de lo que hablas. A mí me pasó lo mismo, aunque no volví con mis padres. Ellos viven en otra ciudad - dijo Carlos sonriendo.

Nunca antes había mencionado nada de sus otras relaciones, pero yo pensé que nadie le podría dar el amor que yo le regalaría cuando estuviésemos casados. Su pasado no me importaba, su futuro conmigo era lo más importante ahora.
La noche terminó y quedamos en llamarnos para ir al cine el domingo. Carlos le dijo a mi madre que le encantaría repetirlo y a mi padre, que a ver si quedaban algún día para ver el fútbol. Fue muy educado y agradable, hasta se despidió de mi hermano dándole dos besos en la mejilla.

- A ver si quedamos - le dijo Sergio mientras se despedía.
- Claro tío, me encantaría - le contestó él - Te llamaré.

Cuando Carlos salió  por la puerta ayudé a mi madre con los cacharros y me fui a la cama feliz por una velada perfecta. Les gustaba a mis padres y a mi hermano. Era genial, el móvil avisó de que tenía un whatsapp:

Carlos: Me lo he pasado muy bien. Tu familia es encantadora.
Marian: Me alegro que lo pasaras bien. ¿Por qué el cine para el domingo?
Carlos: Bueno, porque el sábado es para cenar y bailar (emoticono sevillana).

Él creía que yo no me daba cuenta, pero sutilmente había encaminado la conversación para invitarme a cenar, bailar y quien sabe que más. Así que no contesté y esperé para que me hiciera la invitación. A los cinco minutos sonó el tono del whatsapp, "ahí está" pensé hecha un manojo de nervios.

Carlos: Anda mira. Tu hermano me ha mandado un whatsapp. Dice que si quedamos para tomar unas cañas en un pub irlandés mañana.

Estuve apunto de mandarle el emoticono de la caquita con ojos. "Vaya chasco", lo pensé mejor y contesté:

Marian: ¿Vas a ir?
Carlos: Sí. Total, no tenía nada que hacer.
Marian: (emoticono carita bostezando) Carlos tengo sueño, mañana hablamos.

Apagué el móvil ofuscada por mi enfado. ¿Cómo que no tenía nada que hacer? ¿Y yo qué? Era su amiga, era la mujer de su vida, pero él no se había dado cuenta.

Pasé toda la noche sin dormir, enfadada, dándole vueltas a mis pensamientos. Creía que Carlos había quedado con otra mujer y había usado a mi hermano como excusa; él me ponía los cuernos seguro. No sé cuando conseguí dormirme, pero cuando me levanté estaba dolorida de dar vueltas y no haber descansado. Me preparé un café y me puse a estudiar.
"Daños ocasionados por arma blanca" así titulé mi trabajo. Estuve dos horas viendo fotos de puñaladas, cortes en el cuello, hasta encontré como matar a un individuo con un cuchillo de hoja larga.

- ¿Por qué miras esas cosas Marian? Que asco - dijo mi madre por detrás de mi hombro.
- Mamá, es parte de un trabajo de la facultad.
- Nos ha salido una pequeña asesina en serie - dijo mi hermano saludando desde la puerta de la cocina.

La cocina era la mejor zona de estudio de la casa. Nadie me molestaba, estaba bien iluminada y además podía conectarme a diferentes redes wifi del barrio. Mi favorita era la de la carnicería. Un día el carnicero me confesó su contraseña sin darse cuenta, "carnefresca" me dijo, "eso es lo que yo pondría en una contraseña" y la probé. Funcionó y siempre me conectaba allí.

- Lo que no entiendo - dijo mi madre - es como puede una persona en internet como matar a otra, eso no debería estar permitido.
- Mamá, puedes encontrar hasta como hacerte una operación a corazón abierto a ti mismo - le dijo Sergio a mi madre sonriendo.

Luego mi madre lo llamó exagerado y le dio un azote en el culo. Mi hermano se echó a reír y salió detrás de ella comentándole que no le esperasen a comer porque tenía cita con un amigo. Supuse que sería con algún ligue porque luego había quedado con Carlos.
"¡Carlos!", mierda. Me acordé que tenía apagado el móvil, seguro que había mensajes de él.
Fui a mi habitación y encendí el teléfono. Tenía whatsapp de mis amigos pero ninguno de Carlos. Me extrañó pero decidí escribirle más tarde. Alicia me invitaba a unan fiesta de pijamas.

Alicia: ¿Palomitas (emoticono pizza), (emoticono cerveza) y una peli (emoticono corazón)?

Eso decía su mensaje. "Bueno" pensé "y porqué no" mi hombre se iba de fiesta yo también, así que contesté:

Marian: Ok, pero prefiero (emoticono vino) que (emoticono cerveza)

No tardó en contestarme:

Alicia: Que sofisticada. Voy a decírselo a Mamen y Celia

Luego le escribí a Carlos:

Marian: Pásatelo muy bien esta noche, yo me voy a casa de Alicia a cenar (emoticono pizza), (emoticion vino) después peli (emoticono corazón) y palomitas.

A los diez minutos me llegó la contestación:

Carlos: ¿Quién es Alicia?
Marian: La chica que nos presentó (emoticono carita de asombro)
Carlos: Es verdad no recordaba como se llamaba.
Marian: Pues eso, pásatelo en grande no bebas mucho y no ligues mucho (emoticono carita guiño) (emoticono labios)
Carlos: No voy a ligar, mi corazón está ocupado... Bueno todavía no, pero... hay no sé (emoticono labios)

Lo sabía, sabía que le gustaba, pero es tan vergonzoso., pensé "poco a poco, dejaré que él vaya a su ritmo".



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Escrito por Nika

Receta: Castañas con chorizo

domingo, 22 de noviembre de 2015

Ingredientes:
1 kilo castañas secas
150 gramos judías blancas
3 cebollas medianas
3 chorizos
1 cucharada azúcar 
Aceite de oliva
Sal

Preparación:
Una de las mejores combinaciones al paladar, es la del cerdo con los frutos del bosque, por lo que las Castañas con chorizo es uno de los platos favoritos de la cocina española, una de las recetas faciles para preparar.
Con 20 horas de anterioridad, es necesario poner en remojo las castañas y las judías. Para la preparación, debes tomar una cazuela debes agregar la sal al agua y poner al fuego. Luego agregar las judías, la cebolla en julianas, azúcar y las castañas. Se debe permitir la cocción, se toman algunas castañas de las cocidas y se maceran, agregándolas de nuevo a la cazuela lo que dará la consistencia.
Seguido, se toma una sartén y se pone a fuego medio con un chorro de aceite para freír los chorizos. Estos se agregan a la cazuela, cortados a la mitad luego que estén bien fritos. Se baja al fuego y se deja hervir y se verifica el sabor.
Se tienen varios truquillos para este plato, el primero es que no se debe agregar la sal hasta que hayan cocido las judías, ya que si se agrega desde un principio, éstas no ablandarán con facilidad, en todo caso, se debe agregar poca sal ya que los chorizos ya traen buena cantidad de ella y puedes legar a pasar de sal sin darte cuenta.
Puedes cortar los chorizos a mitades o en rodajas y darles una freída completa, quedará aún más exquisito.
Finalmente, acompaña las Castañas con chorizo con un cabernet sauvignon o un buen rioja, son el mejor acompañamiento para el cerdo.

Arwenundomiel
Fuente: receta fácil

Película: "Del revés (Inside Out)"

sábado, 21 de noviembre de 2015
Director: Pete DocterRonaldo Del Carmen 
Reparto: Amy PoehlerBill HaderLewis BlackMindy KalingPhyllis SmithDiane LaneKyle MacLachlan 
Género: Animación
Duración: 94 min.
Sinopsis: El crecimiento puede ser un camino lleno de baches, y no es diferente para Riley, quien se desarraiga de su vida cuando su padre comienza un nuevo trabajo en San Francisco. Como todos nosotros, Riley es guiada por sus emociones - Alegría (Amy Poehler), Miedo (Bill Hader), Ira (Lewis Black), Enfado (Mindy Kaling) y Tristeza (Phyllis Smith).
Las emociones viven en Cuarteles Generales, el centro de control de la mente de Riley, donde ayudan a asesorarla a lo largo de su vida cotidiana. Con Riley y sus emociones esforzándose por adaptarse a una nueva vida en San Francisco, la confusión se produce en Cuarteles Generales. Aunque la alegría, la emoción principal y más importante de Riley, trata de mantener una actitud positiva, el conflicto de emociones surge sobre la mejor manera de proceder en una nueva ciudad, una casa y una escuela.

Comentarios:
Película para grandes y pequeños; a mí particularmente me gustó bastante. Y aunque salga en poquísimas escenas, las emociones de la madre y el padre son geniales y me sacaron más de una risa.
La animación al ser de Pixar no se puede decir otra cosa que: estupenda. Os gustará todos los personajes pero la tristeza y el enfado son "mortales".
Hay que quedarse viendo al final los créditos porque hay pequeñas escenas nuevas que te volverán a hacer reír.
De la historia no tengo mucho que contar, son las emociones de una niña pequeña y la verdad que Disney lo ha tratado de una manera que los "pekes" pueden entenderla.
Os la recomiendo para pasar un buen rato entretenido y con risas.

Escrito por Arwenundomiel

Estreno en cartelera 20-Noviembre-15

viernes, 20 de noviembre de 2015
Ocho apellidos catalanes
Director: Emilio Martínez-Lázaro 
Reparto: Dani RoviraClara LagoKarra ElejaldeCarmen MachiBerto RomeroBelén CuestaRosa María Sardà 
Género: Comedia, romance
Sinopsis: Las alarmas de Koldo (Karra Elejalde) entran en Defcon-3 tras enterarse de que su hija Amaia (Clara Lago), tras romper con Rafa (Dani Rovira), se ha enamorado de un catalán (Berto Romero). Ante tal “sacrilegio”, se aventura a cruzar la frontera de Euskadi y poner rumbo a Sevilla para convencer a Rafa de que deben viajar a Cataluña para rescatarla, al precio que sea, de los brazos del joven y su entorno (Rosa María Sardá, Belén Cuesta).
Trailer:

Life
Director: Anton Corbijn 
Reparto: Robert PattinsonPeter LucasLauren GallagherKendal RaeDrew Leger,Dane DeHaanAlessandra MastronardiJohn BlackwoodJason BlickerEmily Hurson,Kristian BruunJoel EdgertonEmma PedersenStella SchnabelAllison Brennan 
Género: Drama
Sinopsis: Stock tenía 26 años pero parecía mayor y ya estaba atado a una vida familiar. No obstante, su encorsetado mundo pronto se tambalea al cruzarse con la estrella en ciernes James Dean, un espíritu libre que iba a cambiar la cultura popular, de los trajes a los vaqueros y de los galanes a los ídolos adolescentes. Una sesión de fotos les llevará a ambos a un viaje por las carreteras de EEUU, que cambiará la vida de Stock y entregará al mundo alguna de las fotografías más míticas de la época.

Conexión Marsella
Director: Cédric Jimenez 
Reparto: Jean DujardinBenoît MagimelCéline SalletteGilles LelloucheMélanie DouteyGuillaume GouixBruno TodeschiniFéodor AtkineMoussa MaaskriPierre LopezEric ColladoCyril LecomteJean-Pierre SanchezGeorges NeriMartial Bezot 
Género: Thriller
Duración: 135 min.
Sinopsis: Marsella, 1975. Pierre Michel, un joven magistrado con esposa e hijos, acaba de ser transferido para ayudar en la lucha contra el crimen organizado. Él decide atacar a la “French Connection”, una operación de la mafia que exporta heroína a todo el mundo. Sin escuchar las advertencias, Pierre lidera una cruzada contra Gaëtan Zampa, el padrino más intocable. Pero pronto va a entender que para obtener resultados, deberá cambiar sus métodos.
Trailer en español:

Niebla
Director: Shim Sung-bo 
Reparto: Kim Yoon-seokMicky YoochunHan Ye-riLee Hee-joonMoon Seong-geun,Kim Sang-hoYoo Seung-mokJeong In-giKim Yeong-woong. 
Género: Drama, thriller, aventuras
Duración: 111 min.
Sinopsis: Los intentos de un barco pesquero por transportar inmigrantes ilegales terminan en una catástrofe que llevará a la tripulación a la locura.



Grandma
Director: Paul Weitz 
Reparto: Lily TomlinJulia GarnerMarcia Gay HardenJudy GreerLaverne CoxSam ElliottElizabeth PeñaNat WolffSarah BurnsJohn ChoMo Aboul-ZelofSkya ChanadetFrank CollisonMeg CrosbieMissy Doty 
Género: Comedia, drama
Duración: 79 min.
Sinopsis: Elle Reid acaba de pasar por la ruptura de la relación con su novia, cuando de manera inesperada aparece su nieta Sage, que necesita reunir 600 dólares antes del anochecer. En bancarrota en estos momentos, la abuela Elle y Sage dedican el día a intentar hacerse con ese dinero y en el proceso, sus sorpresivas visitas a viejos amigos y amantes acaban removiendo viejas historias y desenterrando secretos.
Trailer en español:

Mistress America
Director: Noah Baumbach 
Reparto: Greta GerwigLola KirkeMatthew ShearJasmine Cephas-JonesHeather LindMichael ChernusCindy CheungKathryn ErbeDean Wareham 
Género: Comedia
Duración: 86 min.
Sinopsis: Tracy (Lola Kirke) es una alumna de primer curso de universidad que estudia en Nueva York y que se encuentra sola, pues no ha hallado la apasionante experiencia universitaria ni el sofisticado estilo de vida que ella había imaginado en la metrópoli. Pero cuando su futura hermanastra, Brooke (Greta Gerwig) –que vive en Times Square y es una muchacha al día de cuanto ocurre en la ciudad– la acoge, se ve rescatada de su decepción y seducida por los planes, fascinantemente locos, de Brooke
Trailer en español:

Sonata para violonchelo
Director: Anna M. Bofarull 
Reparto: Ene CornetMarina SalasJuanjo PuigcorbéIvana MiñoMapi GalánFermí ReixachHarris GordonJosé María BlancoCristiano StammMontse GermánTobias GossmannMaite BuenafuenteJoan NegriéPaula KortisXavi Siles 
Género: Drama
Duración: 107 min.
Sinopsis: Julia es una reconocida violonchelista que vive entregada por completo a su música. Atractiva y elegante, Julia no deja pasar la ocasión de disfrutar de una buena cena con sus amigos o del sexo esporádico junto a algún joven amante. Sin embargo, un exabrupto la obligará a replantear su vida a largo plazo. Después de años de esporádicos dolores en diferentes partes del cuerpo, Julia recibe definitivamente un diagnóstico: fibromialgia. Enfermedad crónica sin causa conocida, Julia intentará seguir con su vida: largas horas de estudio, viajes, ensayos y giras por diferentes ciudades europeas. Con el paso de los días, la lucha de Julia por seguir tocando el violonchelo se convertirá en un combate con su propio cuerpo.
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Arwenundomiel